Normalmente los perros suelen mover la cola en situaciones de juego o excitación, cuando se preparan para el paseo o cuando su dueño vuelve a casa. Recientes estudios se han fijado en la forma de mover la cola, y se ha concluido que no siempre es síntoma de un estado de ánimo pacifico. Un perro puede moverla cola demostrando espera, duda ante una situación o nerviosismo.
Por estas razones ese comportamiento no se debe interpretar siempre como un signo positivo y recordar que: es importante conocer el perro o preguntar a su dueño sobre su actitud, evaluando al mismo tiempo otras señales que puede enviarnos.