Si quieres tener un reptil como mascota, (por ejemplo un gecko), debes saber que uno de los puntos más importantes es saber mantener una temperatura adecuada en su casita, o sea su habitab, pues es una de las cosas más difíciles de lograr para poderlos tener bien.
Los reptiles son animales de sangre fría o ectotemnos, lo que significa que su temperatura está regulada por el medio ambiente, por lo tanto la temperatura en la cual es alojado el ejemplar es fundamental para poder realizar sus procesos fisiológicos. En cautiverio es necesario proveerle de un gradiente de temperatura dentro del terrado donde se aloja, así el ejemplar puede regular su temperatura trasladándose de un lugar a otro, según él lo necesite
La temperatura nocturna debe ser mayor que la diurna. A su vez, dentro del ambiente debe haber diferentes temperaturas. El rango de temperatura va desde los 22° hasta los 26° C. La mejor manera de medir la temperatura dentro del terrario es colocando dos termómetros adheridos a sus paredes, uno en la parte superior y otro en la inferior del terrado.
A su vez la humedad debe rondar entre el 20 y el 30 por ciento, ya que ésta favorece la muda o cambio de piel. Agregar al habitáculo un sitio con calor puntual puede favorecer el bienestar del ejemplar. Esto se logra con piedras o placas de calor, que se ubican generalmente bajo el sustrato, para que no tengan contacto directo con el ejemplar, evitando quemaduras.