La habilidad de los papagayos y otras aves para memorizar y vocalizar palabras no es algo que nos sorprenda. Todo el mundo que ha tenido una mascota de este tipo ha intentado enseñar algunas frases para impresionar a las visitas. Lo malo viene cuando le enseñan palabrotas y expresiones malsonantes… y la mascota las repite sin parar.
Eso es lo que le ha pasado a Mister T, un papagayo que vive en un refugio para animales exóticos de Reino Unido. Los cuidadores decidieron llevar a la mascota por colegios y universidades en un programa que promueve la protección del medio ambiente. Lo que no se esperaban es que este animalito hubiese aprendido malas palabras, lo que era contraproducente para la educación en los centros. Ahora, el papagayo tendrá que hacer un cursillo para desaprender las palabras. Una especie de terapia de «desintoxicación» de estas expresiones.
Los cuidadores creen que Mister T aprendió este lenguaje durante el tiempo en el que pasó con una familia. Los responsables del centro aseguran que no está en condiciones de hablar con personas, por lo que lo adecuarán a la vida con otras aves para que, poco a poco, pierda este vocabulario.
El programa en el que participaba este peculiar papagayo realiza visitas a escuelas y empresas para promover la comprensión acerca de animales en el medio natural, de manera que se fomente la conservación de la naturaleza. Además de los problemas que puede ocasionar que los niños aprendan palabrotas, los responsables de la iniciativa consideran que el comportamiento de Mister T puede desviar el principal mensaje de su acción.
El papagayo tiene siete años y teniendo en cuenta que pueden llegar hasta los ochenta, todavía tiene mucha vida por delante para dejar atrar esos malos hábitos y aprender un comportamiento acorde a su especie. ¿Crees que lo logrará?