Aunque nunca lo hubiéramos pensado en estas épocas del mundo, las noticias al respecto son tan sorprendentes como lamentables, considerando que se ha confirmado en el Reino Unido, el primer caso en mucho tiempo en el que dos personas fueron contagiadas de tuberculosis por contacto con gatos domésticos, algo que nos obliga a estar atentos con nuestras mascotas.
La noticia, que fue confirmada por las autoridades británicas, se puede haber producido “por inhalación o ingestión, así como por el contacto de heridas en la piel sin sanar con los animales que sufren la enfermedad”, y aunque en este caso en especial se descarta la última hipótesis, hasta el momento no se tiene noción de cuál fue el causante de la transmisión.
El problema es que, cuando se pensaba que ya no era posible temer por este tipo de enfermedades, y el método de contagio, se acaban de documentar los dos primeros casos de trasmisión de la enfermedad bacteriana de un felino a un humano. Si se produjeran más ejemplos de este tipo de inconveniente, tendríamos que considerar tomar medida extremas de precaución, desde luego.
¿Cómo se contagiaron los gatos?
Aunque la tuberculosis no está considerada una enfermedad peligrosa hoy en día, vale la pena hacer el esfuerzo por saber dónde los gatos pudieron haberse contagiado la misma, y las principales sospechas de los especialistas indican que todo pudo haber sucedido como consecuencia de haber estado en una habitación en la que había roedores, lo que facilita el contagio.
En concreto, al ser estudiados los felinos, se llegó a la conclusión de que estos felinos poseían la “Mycobacterium bovis”, una de las principales bacterias que se encuentran asociadas a la tuberculosis, y que abre un nuevo capítulo en la lucha contra esta enfermedad, y el cuidado de nuestras mascotas.