1er artículo sobre seis claves para controlar a los traviesos
4-Modificar el medio en el que vive
Nuestro hogar se convierte en un lugar donde podemos aprovechar los espacios que tenemos y encontrar una habitación, un lugar donde nuestro animal aprende a calmarse. No significa que lo encerramos ahí porque está castigado, si así lo entiende no estamos educando bien.
Hay que enriquecer el medio con juguetes correctos (no daremos juguetes que provoquen conflictos como la posesión de un hueso) y favorecer el ejercicio para liberar las tensiones de nuestras mascotas, si no tenemos espacio buscamos el tiempo necesario en el exterior. Un perro relajado es menos propenso a irritarse y manifestar comportamientos agresivos.
5-Educar al perro y reforzar el buen comportamiento
Como primera cosa hay que acordarse que la base de la educación de un perro es el refuerzo positivo porque la punición puede aumentar la agresividad. Hay que evitar cualquier conflicto ignorando el mal comportamiento ante todo e intentar no aumentar la tensión emocional del perro.
Debido a la complicación particular de cada tipo de agresión y la individualidad de cada perro no pondremos ejemplos porque, como hemos dicho, cada perro es un mundo y hay que tratarlo singularmente.
6-Utilización de medicamentos
Bajo estricto control veterinario se pueden administrar, pero antes habrá que pasar una visita con el Veterinario especialista en Medicina del Comportamiento. Como hemos dicho anteriormente hay animales con ciertas patologías que no logran poder realizar una modificación de conducta a través de la educación, por lo tanto necesitan ser tratados con medicamentos a veces durante toda su vida.