Sobre todo en sus primeros tiempos de vida, es necesario que sepamos como bañar un gato pues es la única forma de asegurarnos de que el pequeño se mantenga en perfectas condiciones

Cómo bañar un gato paso a paso
¿Verdad que piensas que es difícil bañar a los gatos? Si tienes uno y nunca los has bañado, creerás que es imposible hacerlo o por lo menos hacerlo sin ayuda. Hay algo de cierto en esto, pero casi todo depende de si has acostumbrado a tu gato al agua desde cachorro o no. Si así fue, no tendrás dificultades; si no lo has hecho, deberás tener mucha paciencia aunque al final seguramente lo conseguirás.
Para esto, aquí te daremos algunos consejos útiles para que sepas como bañar un gato. Lo primero que debes saber es que no se trata de llegar y echar a tu mascota al agua así sin más. Contrariamente a lo que muchos creen, los gatos son animales sumamente limpios y disfrutan de su aseo. Lo recomendable es ponerlos en contacto con el agua durante el primero o segundo mes de vida. En esta etapa el gato es dócil y obediente y no temerá al agua. No por esto debemos simplemente arrojarlo al interior de una bañera porque no olvidará nunca más esa mala experiencia.

Para empezar con el baño de tu gato, asegúrate primero de disponer del tiempo necesario. La idea es no transmitir ansiedad al gato, inducirlo a tranquilizarse y disfrutar del momento. Para el animal la hora del baño deberá transformarse en un momento placentero y relajado. Mientras te instalas en el baño, puedes hablarle y acariciarlo para transmitirle tranquilidad.
En cuanto a la temperatura del agua, debe utilizarse siempre agua tibia, NUNCA fría. Caso contrario, el gato sufriría un estrés que seguramente provocaría un temor al agua difícil de erradicar posteriormente.
Otro consejo de como bañar un gato es tener todos los elementos necesarios a mano antes de comenzar con la tarea, es decir, contar con un shampoo especial para felinos, un secador de pelo y toallas suficientes. No olvidar el algodón. Y ya veremos por qué.
Antes de comenzar con el baño en sí mismo, es esencial poner tapones de algodón en los oídos del felino. Esto evitará que le pueda entrar agua ya que existe la posibilidad de que la presencia de agua en el conducto auditivo produzca alguna enfermedad.

No olvidar que hay detalles importantes para saber como bañar un gato, como el de dejar correr el agua por unos minutos antes de llenar la tina con agua para que el animal se familiarice con el ruido del agua, el que a su vez tiene un efecto sedante. Luego, se debe mojar poco a poco el cuerpo del animal, muy lentamente para que no se incomode y se vaya acostumbrando a sentirse mojado. Se debe utilizar la mano primeramente y luego puedes pasar a utilizar una esponja. En ningún caso se debe exponer al gatito a la ducha directa.
Luego, comienza a aplicar el shampoo en forma suave, acariciándolo lentamente; de esa forma tu mascota se relajará aún más. Desparrama el shampoo por todo su cuerpo sin excepción, pasando los dedos entre el pelo del animal. Ahora, enjuaga con abundante agua para que no queden restos de shampoo.
Ya casi terminamos de aprender como bañar un gato. Solo resta el secado. Debe efectuarse con minuciosidad, para no dejar ninguna parte del cuerpo del gato con humedad, tanto en verano como en invierno. Para ello, debemos utilizar una toalla de buena calidad para que absorba la mayor cantidad de agua posible. Al pasar la toalla sobre el cuerpo del gato le proporcionaremos al mismo tiempo suficientes mimos, con la seguridad consecuente. Con la toalla sacaremos toda el agua posible para luego proceder al secado del pelo.

Sabemos que los secadores de pelo son ruidosos y eso son dudas será un inconveniente para nuestro animal. Por eso, debemos encenderlo aún antes de comenzar a utilizarlo, para que el pequeño felino se vaya acostumbrando al ruido del aparato. Si a pesar de todas las recomendaciones que venimos dando no es posible secar al animal, bueno, solo nos queda tener paciencia, de a poco el gatito se irá acostumbrando. Lo que debemos hacer en ese caso es utilizar una mayor cantidad de toallas para completar el secado.
Como ves, todo depende de cómo encares la tarea de bañar a tu gato. Pocas cosas pueden ser tan relajantes como bañar un gato. Podrá ser una pesadilla en un caso o por el contrario, transformarse en una actividad sumamente placentera tanto para tu mascota como para ti. Como dijimos, solo debes acostumbrarlo desde muy pequeño y eso depende de ti.
Conclusión
Como habrás podido observar, existen algunos cuidados importantes a tener en cuenta al momento de aprender cómo bañar un gato, y en buena parte tienen que ver con la necesidad de adaptarlos a este proceso cuando son pequeños para que no lo sufran.