Primero sin duda es tener paciencia, luego cuando se trate de medicamentos en forma de jarabe o gotas para ingestión oral, el procedimiento es bastante más sencillo, que la ingesta de medicamentos, o sea pastillas, pero requiere también de cierta práctica y de tener cuidado en no lastimarle la boca.
Lo primero que deberemos hacer es usar una jeringuilla plástica (por supuesto, sin aguja), en la que colocaremos el medicamento a administrar, en la dosis recetada.
Luego, manteniendo la boca del perro cerrada con una mano, y la cabeza ligeramente elevada, introducir la punta de la jeringa por una de las comisuras de la boca, separando el labio inferior de la encía, hasta asegurarnos de que su contenido quede depositado en la bolsa que forma éste con el huesomaxilar.
Hecho esto, continuaremos manteniéndole la boca cerrada todavía durante unos treinta segundos para así tener la seguridad de que se trage el medicamento.
En ningún caso se debe administrar cualquier medicación oral abriendo totalmente la boca del perro y echándola dentro a bocajarro, por cuanto el animal puede atragantarase e incluso sufrir asfixia, si el líquido en vez de entrar por el esófago, penetra por la tráquea llegando a los pulmones.