Muchos consideran que los productos contra pulgas y garrapatas han de usarse en el verano, cuando el calor ya está instalado y cuando empieza a haber más presencia de bichos e insectos en el ambiente.
Sin embargo, si el animal vive en el campo, que se empiece a tratar al mismo en verano no quita que ya haya pasado por una infección anterior porque es en los meses de abril y mayo cuando viene la primera infección de garrapatas debido al calor y a la vuelta de muchas aves.
Los veterinarios comentan que, si el animal vive en el campo (duerme en él y demás) lo mejor es protegerle durante todo el año con los productos pero, muy especialmente, una vez llega la primavera, que es cuando empiezan a proliferar los insectos.