Puede que hayas sido uno de los afortunados que, este año, han recibido un animal de compañía como regalo de navidad. Si ya tienes a tu nueva mascota en casa y es un cachorro, tienes que tener presente una serie de precauciones para evitar enfermedades.
Lo primero es proporcionar una alimentación adecuada a tu cachorro y, a ser posible, dar el mismo pienso con el que lo han estado alimentando hasta el momento. Cuando se cambia radicalmente de alimento, aunque sólo sea la marca, los perros suelen tener diarrea, ya que su organismo no se acostumbra a los cambios tan bruscos. Si decides cambiar el alimento porque es caro, hazlo paulatinamente, mezclando ambos durante las primeras semanas. Eso sí, siempre dale pienso de cachorro hasta que cumpla un año, porque tiene muchos nutrientes necesarios para el correcto desarrollo de tu mascota.
El segundo aspecto fundamental que no puedes olvidar es la desparasitación y las vacunas. Son imprescindibles, porque una enfermedad complicada en el cachorro podría acabar con su vida. Para prevenir el contagio, tienes que seguir este calendario de vacunaciones, aunque el veterinario será el que te indique adecuadamente el tiempo exacto – podría variar por razas o por la propia naturaleza de la vacuna:
Seis semanas: Triple
Ocho semanas: Parvovirus
Diez semanas: Refuerzo de la Triple
Doce semanas: Refuerzo de la Parvovirus
Dieciséis semanas: Rabia
Cada año: Refuerzo de Triple, Parvovirus y Rabia
Se recomienda que hasta que el cachorro no esté totalmente vacunado no esté en contacto con otros perros, ni siquiera con un entorno que pudiera tener peligro para su salud. Por ello, lo recomendable es que lo mantengas en casa y, si deseas que se acostumbre al ambiente y los ruidos de la calle, lo saques de paseo en brazos y nunca dejes que se acerquen otros perros. Una vez que tenga la vacuna, podrás sacarlo con su correa y dejarlo relacionarse libremente.