Uno de los placeres de la vida de estos pájaros, los agapornis, son los baños. Desde pequeños, normalmente desde que cumplen el mes y medio o dos meses, comienzan a buscar ellos mismos el agua (yo lo he notado en que cada vez que me veían con un vaso se volvían locos hacía él) y por eso muchos podrían preguntarse si es adecuado que se bañen tan pequeños.
La verdad es que no es demasiado bueno pero también depende mucho de la constitución del pájaro y de cuánto se pueda mojar. Normalmente, para que se mojen enteros, han de meterse completamente en la bañera y estar un ratito, de lo contrario lo único que consiguen es mojarse las plumas con el pico porque lo que hacen es tirar el agua como cualquier otro pájaro.
También has de tener en cuenta cuándo les gusta bañarse, que pueden tener diferentes gustos (los míos lo prefieren por las noches). Todo es enseñarles pero ahora que viene el calor y que ya empezamos a notarlo no está de más que también vigilemos a nuestros animales porque también sienten las altas temperaturas.