Todo aquel que desee ser propietario de un ejemplar de Dogo de Burdeos, sano, fuerte y que goce siempre de buena salud, deberá comprometerse a cumplir unas normas básicas en sus cuidados que no hagan peligrar nunca su fortaleza y energía.
Es una raza braquicéfala, es decir, que tiene el caño nasal corto y además es prognato (su mandíbula inferior es algo sobresaliente, típico en la raza), lo que en ocasiones le provoca babear, ¡sobre todo si acaban de comer o hanbebido mucho agua!, y que su respiración sea algo más dificultosa. ¡Es el pequeño precio que hay que pagar por compartir la vida con un Dogo!.
Para mantener limpia su boca, es recomendable darle de comer pienso de alta calidad y un buen cepillado semanal.
Perro poderoso, muy bien musculado, el ejercicio debe realizarse acorde a la edad del can, él mismo lo irá marcando. No es un perro que siendo cacharro deba ser forzado a correr a todas horas, a cansarse. Necesita sus juegos, pero también necesita mucho reposo.
En cuanto al pelo, con un cepillado semanal y baño cuando lo necesite por algo especial, será suficiente si se mantiene en un ambiente limpio.
Son proclives a tener callos, debido a su volumen y peso. Es recomendable estar atentos y ponerles un poco de vaselina en los codos y en los corvejones.
Con respecto a la displasia de cadera, problema muy generalizado en otras muchas razas, lo mejor es acudir a criadores experimentados y preocupados por la cría y selección de ejemplares sanos, e intentar conseguir de ellos un cachorro de padres que estén exentos de padecerla. Y por supuesto realizar controles radiográficos y veterinarios de la mano de especialistas.