Los animales exóticos requieren algunos cuidados específicos y, por ello, a veces suelen ser más propensos que otros a enfermar. El camaleón, por ejemplo, es un reptil que se ha puesto de moda como mascota y no todo el mundo conoce los cuidados básicos. Por eso, estas enfermedades suelen ser de lo más comunes.
Para saber si tu mascota está sana o no, tienes que observarlo bien y detectar si hay cambios en su comportamiento o si tiene algún tipo de anomalía en el cuerpo, como cambios de color, decaimiento o apatía. Si notas que no come tanto como antes o tiene manchas en la piel, llévalo rápidamente a un veterinario especializado en este tipo de mascotas para que le ponga tratamiento cuanto antes.
Un terrario bien adaptado a tu mascota es fundamental: para ello tienes que cuidar la iluminación y la humedad que necesita esta especie. Si falla esta última, puede ser que se deshidrate. Lo notarás porque su piel estará más rígida y sus ojos un poco hundidos.
Otra dolencia que suelen tener esos animales es la enfermedad metabólica ósea. Se caracteriza por una hinchazón en las patas y se debe a un exceso de vitamina A o una falta de calcio. Para curarlo, tendremos que darle la medicación que prescriba el veterinario y exponerlo al sol para que recupere las vitaminas y nutrientes que necesita de manera natural, acompañado por una dieta equilibrada.
Y al igual que otras mascotas, puede sufrir gastroenteritis. Si notas que tu mascota tiene diarrea, vomita o el abdomen está hinchado, puede ser que tenga algunas bacterias o su comida no sea buena. Esta enfermedad es un poco más preocupante no por la gravedad, sino porque los humanos podemos llegar a contagiarnos.
Así que si no quieres que tu mascota enferme, cuida bien todas las necesidades que tenga y obsérvala bien, llevándola al veterinario al más mínimo síntoma.