Más allá de la alegría que pueden traer a una familia las mascotas, existe una realidad que no podemos dejar de lado, y se encuentra directamente relacionada con la necesidad de estar atentos acerca de las enfermedades que estos animales pueden transmitirnos. De hecho, no es casualidad que en todo el mundo se lleven adelante campañas a fin de evitar que los perros y gatos contagien sus enfermedades a las personas.
Ahora bien, por otro lado no podemos dejar de tener en cuenta que aunque muchos de nosotros convivimos con nuestras mascotas una gran parte del día, no solemos prestar demasiadas atención a la posibilidad de tomar algunas de las enfermedades de estas compañías. Es por eso que el primer paso para evitar el contagio tiene que ver directamente con la necesidad de una concientización y posterior prevención.
Además, se debe tener en cuenta que existen cientos de parásitos que pueden afectar a nuestra mascota, como por ejemplo lombrices, pulgas, garrapatas, anquilostomas y ácaros de la sarna, y si realmente nos interesa el bienestar y la calidad de vida de las mismas, lo mejor que podemos hacer es estar atentos a sus síntomas.
Justamente, entre algunas de las primeras consecuencias con las que podemos encontrarnos en estos casos, se hallan problemáticas como por ejemplo pérdida del pelaje, enrojecimiento de la piel, adelgazamiento y otras tantas que muchas veces no queremos ver aunque son realmente evidentes, y si no estás seguro, pues es tan simple como llevar a tu mascota a un veterinario de confianza.
Luego, entre todos los casos importantes, nosotros queremos destacar especialmente el de los gatos, que al ser animales portadores de la Toxoplasmosis, pueden llegar a contagiar esta enfermedad a las mujeres embarazadas, de modo que éstas terminen abortando, lo cual sin dudas es la situación más dolorosa que ocurre como consecuencia de este descuido.