Cuando tienes un cachorro y has de enseñarle a que no haga sus necesidades (pipí y popó) donde él o ella quiera, es algo complicado y que requiere tiempo y esfuerzo. No nos vale con gritarle cuando lo haga mal o hacerle ver que lo ha hecho mal, que le peguemos o nos enfademos con él. No sabe lo que tiene que hacer, es como un bebé que se hace pipí encima, hasta que no logra saber dónde tiene que hacerlo y coge confianza en sí mismo no lo logra.
Pues con el perro ocurre lo mismo y por eso una forma de enseñarle a que haga sus necesidades donde queremos es usar el método del periódico. Lo primero es saber dónde va a estar el perro, en este caso la habitación. A continuación ponemos papeles en todo el suelo de la habitación (no sólo una hoja sino varias porque puede mancharse el suelo.
Al día siguiente vemos dónde ha hecho sus necesidades y empezamos a quitar los papeles más alejados al lugar donde ha hecho sus necesidades. Si al día siguiente las hace en el mismo sitio vamos quitando más papeles hasta que por fín sabrá que ahí es donde se le permite hacer sus necesidades.
Si, por el contrario, las hiciera fuera de los papeles habría que empezar de nuevo el proceso, así hasta que lo entienda.