Hace unos meses salió por televisión la noticia de cómo unos insensibles habían puesto un paracaídas a un burro y lo habían lanzado al aire para que volara con el objetivo de hacer publicidad de una empresa local.
Por supuesto, fue una práctica de crueldad animal y la policía se presentó en el lugar. Pero las consecuencias no fueron para esa personas sino para el pobre burro, Anapka, que tras unos meses de terapia, hemos de decir que ha fallecido debido a un paro cardiaco.
El animal estaba en tratamiento desde que le habían hecho volar por los aires sin ningún tipo de sedante y había dejado de comer recientemente (estaba muy mal de salud). Ahora mismo el dueño está haciendo frente a los cargos que se le imputan.