Los egipcios y los gatos: curiosidades

0
71

bastet 450x450

Los gatos son unos de los animales domésticos más antiguos de los que conocemos hasta el momento. Se tiene constancia de que ya en el periodo del Antiguo Egipto, el de los faraones, las momias y las pirámides, ya eran unos animales de compañía bastante admirados y queridos.

Su popularidad se debía, sobre todo, a su eficacia para que las casas y los graneros estuvieran libres de bichitos indeseables como podían ser los roedores y las serpientes. También se los usó como animal de caza, sobre todo en la de aves. Y es que hay pinturas murales de la época en las que aparecen los gatos acompañando a los cazadores. Se cree que la función de la mascota era la de recoger a los patos para llevarlos hasta los hombres.

Pero el papel de los gatos iba más allá. Tanto que se ofrecían sacrificios al dios al cual está consagrado el animal. Estas ofrendas consistían, sobre todo, en rapar la cabeza a los niños. Después, se pesaba y con el peso en plata se compraba pescado para alimentar a los gatos.

Una de las grandes diosas egipcias, Bastet, encargada de la paz familiar, era representada con forma de gato o con cuerpo de mujer y cabeza de felino.

Y es que la  adoración hacia los gatos era mucho más de lo que podríamos pensar. Si se mataba a un gato voluntariamente eran condenados a muerte y si lo hacían de manera involuntaria, pagaban una cuantiosa multa. También es curioso el duelo que celebraban con la muerte de una mascota. Cuando moría un gato de muerte natural, los inquilinos de la casa se afeitaban las cejas y el luto duraba el tiempo que tardaban en crecer de nuevo.