Ya hemos comentado lo importante que es el juego para el desarrollo físico y mental de tu gato.
Seguro que si te das una vuelta por una tienda de animales encentras un montón de juguetes, tantos que a veces no se sabe por cuál decidirse. Lo mejor es elegir uno que sea difícil de romper, para evitar posibles accidentes.
No olvides que gracias a los juguetes, el gato puede desarrollarse en todas su facetas: afectiva, intelectual, social y física. Con los juguetes, los gatos curiosean, corren, se mueven, crean, se relacionan, experimentan…
En definitiva, se trata de un importante estímulo para ellos.
Eso sí, no creas que por poner a su alcance todos los juguetes del mundo vas a conseguir que tu gato esté más feliz. De hecho, si están todos por casa, se acabará aburriendo de ellos.
Es fundamental que seas tú, el propietario, el que interactúe con el animal, una actividad para desarrollar juntos y gracias a la que podréis estrechar mucho más vuestros lazos.
Foto de Terje Tjervaag