La fábula del gato y el ratón (II)

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gatoraton

Master en convivencia:

Si te has propuesto educar a tu gato joven a convivir con roedores, es mejor utilizar el premio que el castigo. El premio es un condicionamiento positivo, el castigo un condicionamiento negativo. A través del condicionamiento positivo conseguimos que mediante la administración de premios (golosinas, caricias) el gato relacione determinados comportamientos con sensaciones placenteras. Por el contrario el condicionamiento negativito consiste en que el gato asocie una sensación desagradable (castigo) con un comportamiento.

El gato es un animal hedonista, que detesta el castigo y adora los premios, así que pronto aprende que hacer las cosas bien le reporta un beneficio. Tan inútil es castigar a un gato por lo que hace mal como beneficioso premiarle por lo que hace bien.

Enséñale a permanecer junto a los roedores sin molestarles, en tanto permanezca pasivo, le acaricias y premias, si quiere jugar con ellos los pones fuera de su alcance. Pronto entenderán que ignorar a esos pequeños animalitas le reporta beneficios.