En ocasiones me he dado cuenta que muchos dueños de mascotas, cuando salen a pasear a sus perros, éstos, según en qué zona, suelen ir sueltos ya que están lo bastante adiestrados como para no alejarse de su dueño. Muchos de estos perros llevan collar para así poder atarlos en caso de que tengan que hacerlo pero hay otros perros que no tienen collar.
Si paseas por una zona donde haya perros en las casas podrás fijarte en que algunos de ellos no tienen collar y te preguntarás si es bueno o malo que tengan collar.
La sensación que yo tengo con respecto a un collar es el hecho de que, al ponérselo, estamos haciendo ver a los demás que ese perro tiene un dueño, que es un perro querido y que por eso está «identificado» visualmente con el collar. De hecho muchos aún son de la opinión de que, si el perro no lleva collar, quiere decir que es un perro abandonado. También has de tener en cuenta que el collar puede ser un peligro si se engancha en un sitio y, por liberarse, tira demasiado de él lastimándose.
La elección de ponerle o no collar es decisión de cada uno. A veces el collar lo que hace es afear el aspecto del perro porque deja la marca del mismo en el pelaje del perro o de los gatos y eso, para los de pelo largo, es bastante feo. Por eso muchos prefieren no ponerle collar salvo en situaciones especiales (de paseo, si tienen que atarlo por algo, para el veterinario, etc.).