La duración de la vida animal siempre llamó nuestra atención, atribuyéndole valores míticos, como los elefantes o tortugas milenarias. Ya en época moderna, por medio del anillamiento y otros métodos hemos podido saber con precisión cuánto viven los animales. Por ejemplo, entre las aves el estornino vive dieciocho meses, la lechuza treinta y ocho meses y el vencejo cincuenta y cinco meses en tanto que un cuervo salvaje alcanza los veinte años de edad. Entre los peces que más viven tenemos el lucio, que puede llegar a los treinta años.
El mayor rango de variaciones lo encontramos entre los mamíferos, un ratón de campo pude vivir dos años; una liebre, doce; el gato montes, quince; el perro, dieciocho: la vaca, treinta; el caballo, cuarenta. Entre los animales más longevos se encuentra el elefante, que alcanza los cien años. Sin embargo, el animal que más años vive es la tortuga, algunos de cuyos ejemplares tiene fácilmente los trescientos años.