No soy muy experta en pájaros ya que no he tenido mucha suerte a la hora de criar (y los que he conseguido que críen al final acabaron matando a la cría) pero de un tiempo a esta parte estoy más informada sobre los agapornis, uno de los animales (de los muchos animales) que tengo en casa.
Juntar un agaporni macho y uno hembra a veces no es fácil porque, si no se han criado juntos, puede ser que uno sea más agresivo que otro y que tengas que dedicar mucho tiempo para que se acepten, más aún si cada vez que se ven se ponen nerviosos y se atacan.
¿Es bueno que se peleen? Pues no, bueno no es, pero ocurre, incluso en parejas que llevan varios años. Eso no significa que no se acepten como pareja sino que, hay momentos, en los que ellos mismos se enfadan. Mientras que los animales no se hagan sangre o se arranquen plumas no debe haber problema alguno pero si tendrás que vigilarlos por si las peleas suben de todo y separarlos si es así (en la misma jaula pero con una rejilla de separación).
Lo mismo puede ocurrir con otro tipo de pájaros. Los canarios, por ejemplo, también suelen ser propensos a las peleas y los jilgueros igual. Sin embargo, los diamantes del Japón no tienen ese problema y pueden disfrutar bien de su vida en pareja.