Si tu animal favorito son los primates no te recomendamos que vayas a vivir a Londres porque podrías tener que entregar a tu mascota. Al menos, eso se debatirá pronto en el Parlamento Británico tras una queja de la organización Humane Society International, quien advirtió en 2008 que los monos estaban siendo abandonados por personas que los habían adoptado como mascotas.
Esta asociación ha denunciado que muchos monos y simios, comprados como animales domésticos, son revendidos con signos claros de maltrato e, incluso, son abandonados por sus dueños. Los cuidados deficientes han provocado en un gran número de animales lesiones como malformaciones y trastornos psicológicos.
En tan sólo tres años, la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad con Animales ha rescatado a unos 400 primates y ha constatado el caso de más de 2.000 mamíferos exóticos que han sido tratados por clínicas veterinarias con síntomas de malos tratos durante su vida en cautiverio.
Muchas personas, que se ven incapaces de cuidar de grandes primates como los simios, optan por venderlos en anuncios de diarios de segunda mano, asegurando que están educados y con todas las vacunas en regla. Sin embargo, no siempre es así y los animales no han podido ser domesticados.
No hay que olvidar que estos animales poseen una gran inteligencia y pueden no ser aptos para la vida en cautividad tal y como nosotros la concebimos. Y es que muchos primates tienen dificultades para adaptarse a la vida en una casa, ya que, en ocasiones, son animales difíciles de domesticar. Antes de adoptar a una mascota, es imprescindible conocer bien la especie y saber sus necesidades, para evitar tratos incorrectos. Algunas especies sufren en cautividad, por lo que si eres amante de estos animales, lo mejor que puedes hacer es dejarlos en libertad.