El estrés suele ser un problema más que común en gatos. En ocasiones, se convierte en algo crónico que hace que sufran ansiedad y nervios constantemente, con lo que su estado de salud puede empeorar. En ocasiones los gatos pierden el pelo, se arranchan mechones y tienen conductas nerviosas que cuesta trabajo corregir.
Lo mejor para evitar el estrés es no someterlo a situaciones complicadas, como mudanzas, cambios en su rutina, y, a ser posible, que no haya cambios en la unidad familiar. Si no nos queda más remedio que nuestra mascota pase por estos traumas, puedes hacer que lo sobrelleve de la mejor manera posible con algunas terapias relajantes. ¿Conoces ese refrán que dice que la música amansa a las fieras? Pues es verdad. Al menos con los gatos.
La musicoterapia es una opción muy buena si tu mascota sufre estrés, porque la música relajante hace que su corazón lata más despacio y a un ritmo acompasado y su cuerpo produzca más endorfinas. De esta forma, está alegre y relajado y con ello, el nivel de estrés se reduce muchísimo. Eso sí, no vayas a ponerle a Beethoven a todo trapo, porque vas a conseguir todo lo contrario. Ten en cuenta que los gatos tienen un oído más sensible que el ser humano, así que lo ideal es ponerlo a un volumen bajo.
Lo mejor es usar música en la que predominen instrumentos de cuerda (piano, guitarra, violín, arpa…) son los más relajantes. Y además, tendrás doble beneficio, porque tú también te notarás más tranquilo. ¡Que viva la música!