Cuando pensamos en nuestro gato, y en las distintas dolencias que el animal puede llegar a tener, pocas veces nos interesamos en sus patas, que sin embargo se encuentran muchas veces en el punto de mira de lesiones y complicaciones. Por eso, a continuación, vamos a enseñarte algunas claves para entender mejor por qué estas terminaciones son tan importantes para ellos.
Lo primero que debemos saber es que, más allá de que los gatos poseen patas, casi todos ellos caminan directamente sobre sus dedos, dado que se trata de un animal digitígrado, y de esa forma pueden moverse haciendo menos ruido de lo normal. También ésta es la causa de que sufran muchas de sus lesiones y lastimaduras en los dedos, más que en el resto de la extremidad.
Sin embargo, eso no quiere decir que las almohadillas de sus patas no sean resistentes, sino más bien todo lo contrario. Estudios han demostrado que están tan bien formadas que podrían soportar casi cualquier textura mientras caminan presionando con todo su cuerpo. Además, no tienen problemas de adaptación a las temperaturas, por lo que podrían pisar cenizas aún encendidas sin llegar a quemarse.
Sobre las uñas, en tanto, debemos decir que las mismas sobresalen con respecto a las de otros animales en virtud de que son retráctiles, es decir que se mantienen escondidas hasta que ellos decidan sacarlas, lo que en efecto les sirve para cuidar sus garras. Otra curiosidad es que dejan un pequeño rastro cuando caminan, que los humanos no podemos percibir, pero que ellos sí.
Finalmente, algunas otras curiosidades sobre las patas de los gatos tienen que ver con que ellos son capaces de sudar a través de sus patas, además de que si tuvieran la intención y desarrollaran el hábito, podrían darnos espectaculares masajes.