Todos los dueños aseguran que su mascota es la más bonita del mundo. Bueno, todos menos Terry Schumacher, que reconocía que su mascota no era muy agraciada. Tanto que incluso le puso de nombre Yoda. Y es que este chihuahua cruzado con crestado chino no era el más favorecido de la camada. Ni tampoco había tenido una vida muy sencilla.
La dueña asegura que cuando la vio, estaba abandonada, pesaba apenas un kilo y tenía tan sólo algunos mechones de pelo. Sus patitas eran tan finas que Terry pensó que era una rata, hasta que la miró bien. Cuando la recogió, Yoda se recuperó un poco, pero su fealdad no tenía mucho remedio. Nadie conocía su existencia hasta que se proclamó vencedora en un concurso celebrado en California y que buscaba al perro más feo del mundo.
Desde entonces, Yoda ha sido muy conocida en todo el mundo y participó, incluso, en un concurso de cambio de imagen. La vida le sonrió a esta mascotita hasta que hace unos días, con quince años, nos dejó para siempre. A pesar de su muerte, seguirá ostentando su título hasta que se celebre el certamen en el próximo mes de junio.
La verdad es que esta perrita no era muy agraciada físicamente, sin embargo, estamos casi seguros de que guardaba una relación muy especial con su dueña y que estaba llena de cariño y gratitud hacia Terry. Y es que, como a las personas, a las mascotas también hay que mirarles el interior y pensar que no sólo son animales bonitos, sino que también tienen sentimientos.