Amstaffes una de las denominaciones que recibe el American Staffordshire Terrier. Se trata de una muy interesante alternativa para la vida moderna, por su tamaño no excesivamente grande y su temperamento alegre y juguetón, especialmente con los chicos. Si bien quedó muy atrás su pasado de luchador, es conveniente que su educación sea firme, sin ordenes contradictorias y estar muy atentos al encuentro en la vía pública con otros ejemplares, sobre todo del mismo sexo.
Es un perro ideal para deportistas pues disfruta de la actvidad física, por ejemplo salir a correr con su dueño.
Las proezas que se cuentan sobre la raza los criadores encuentran correlato en documentación especializada y periodística. El Amstaff siente devoción por su dueño y no dudará en defenderlo en la calle o impedir que nadie se acerque a su auto si él ha quedado dentro por unos instantes, cuidándolo.
Cuidados
Perro fuerte y rústico que requiere ante todo, integración a la vida familiar. En el seno de la misma y con límites claros será un animal muy agradable. Es tradición el corte de orejas, que vuelve su expresión mucho más severa. Si todo está en orden, con una visita anual al veterinario será suficiente. Un buen cepillado semanal basta para mantener su manto corto y duro en condiciones. Dos paseos diarios de unos cuarenta minutos cada uno, desde que su plan de vacunas lo permita, harán del cachorro un adulto sociable.
Lo básico
Talla: Machos, de 46 A 48 cm. Hembras, de 43 a 46 cm. Pelo: corto, apretado, duro al tacto y lustroso. Color. Todos los colores son permitidos, pero más de un 80% de blanco y los colores negro y fuego e hígado no deben ser valorizados.