Los perros y los gatos son mascotas que, a simple vista, y cualquier te diría que no pueden estar juntos porque son muy contrario y porque se llevan a matar. De hecho, si pones a un perro y a un gato juntos lo más normal es que acaben atacándose y atacándote a ti si intenta meterte entre ellos.
Sin embargo, lo cierto es que sí se pueden tener juntos, aunque depende de las circunstancias. En mi caso he comprobado cómo, si los dos son pequeños, cachorros tanto de perros como de gatos, su comportamiento es diferente y se pueden tener juntos sin problema porque se crían como iguales lo que quiere decir que ellos no van a distinguir sus razas sino que serán compañeros.
Distinto sería si la edad fuera grande, por ejemplo un perro de 3 años y un gato de 1 año. Por lo general ambos tenderán a llevarse mal y no van a querer estar cerca el uno del otro, lo que no quiere decir que, con paciencia y un poco de aguante, puedas lograr que los dos acaben siendo buenos amigos.