La verdad es que la primera vez que escuchamos hablar de estos animalitos no teníamos mucha idea de qué eran exactamente. Son los petauros, conocidos también como planeadores del azúcar. Aunque no son una especie muy conocida, lo cierto es que en los últimos años han estado muy cotizados como mascotas y animales de compañía.
Son originarios de zonas como Australia, Nueva Guinea, Tasmania o Indonesia. Su cuerpo es muy pequeño, apenas alcanzan los 150 gramos cuando son adultos. Son parientes lejanos de los canguros, ya que los petauros son marsuapiales: tienen una bolsa donde guardan a sus crías.
Su sobrenombre proviene de su afición por el azúcar y su manera de moverse: se deslizan de un árbol a otro para desplazarse. Son muy ágiles y sus manos y pies tienen pulgares oponibles, con lo que se agarran fácilmente de todo lo que alcanzan.
Sus ojos, grandes y saltones, les sirven para ver durante la noche, ya que son animales nocturnos y muy activos en las horas de oscuridad. Sin embargo, contra lo que pudiera pensarse, son animales muy sociales e incluso pueden caer en grandes depresiones que les provocan la muerte si no tienen a nadie – persona o animal – con quien relacionarse. ¡Nunca los dejes solos mucho tiempo!
En cuanto a la alimentación e higiene, son omnívoros y unos animales muy limpios, por lo que no tendrás que preocuparte en exceso. Eso sí, mantén siempre unas condiciones básicas de limpieza para que no sufran enfermedades, ya que desequilibrios alimenticios podrían provocarle parálisis.
¿No te parecen encantadores?