Si has ido últimamente a los mercados que se ponen los fines de semana en algunas ciudades habrás encontrado que allí puedes adquirir pollitos o patitos por un precio que casi siempre no supera los 6 euros y que nos ofrece la posibilidad de tener una mascota fuera de lo común.
Es cierto que los pollitos y los patos pueden cuidarse como si fueran mascotas pero lo cierto es que no lo son y después, cuando crecen, la mayoría de ellos son utilizados como comida (otra mayoría se suelen llevar a los parques para echarlos con otros patos o para dejarlos allí).
Si tienes la fortuna (o desgracia) de tener un gallo, entonces sabrás lo que es despertarse por la mañana con él (y hablo de las 5 de la mañana o antes). Si es una gallina podrías tener huevos frescos; y con una pata igual. Sin embargo, estos animales no están hechos para servir de mascotas y suelen ser bastante sucios (y oler mal) con lo que el pollito o patito se convierte en un problema cuando se tiene en casa.