A muchas personas les encantaría tener un acuario pero no saben muy bien cómo tratar a los peces. Hay quienes piensan que es sólo llenar un recipiente de agua, echarlos ahí y darle de vez en cuando de comer, pero no tiene nada que ver. Por eso, si nunca has tenido este tipo de mascotas y quieres aprender a cuidarlos, puedes comenzar por una especie de pez fácil y sencillo de cuidar y después, ir añadiendo otras especies.
Si eres un primerizo en este mundillo, lo ideal es que empieces con el pez cometa, una especie resistente que no necesita muchos cuidados y que, además, es bastante llamativo si te gusta pasar las horas mirando a tus peces. Tiene una sola aleta caudal y sus colores oscilan entre el rojo al amarillo con algunos toques en plata. Seguro que lo has visto alguna vez porque son muy populares.
Son muy duraderos, su media de vida está en unos siete años y pueden llegar a medir 20 centímetros, aunque también depende del tamaño del acuario y del número de peces que vivan en él. Aunque el tamaño de la especie es el que es, a veces se adaptan al tamaño del lugar donde viven, y si hay poco espacio, se quedan más pequeñitos.
Un consejo es que pongas una tapa en el acuario con un hueco suficiente entre la superficie del agua y la tapa. Son peces muy enérgicos y a veces saltan fuera del agua: ¡no querrás encontrártelo en el suelo boqueando!
Por último, ten en cuenta que necesitan mucha agua y oxígeno en ella: no menos de 40 litros por cada pez que tengas, así que no pienses que lo puedes meter en una pecerita pequeña, porque morirían pronto.
Salvando estos cuidados, son peces muy fáciles de cuidar, ¿te animas a crear tu primer acuario?