Los perros, los gatos, en definitiva, cualquier animal no nace sabiendo lo que nos va a gustar y lo que no. Eso tienen que aprenderlo con el paso del tiempo y con nuestra ayuda.
Es lógico que nosotros vamos a saber lo que nos gusta que hagan y lo que no pero, para enseñárselo, no basta con que le regañes o le pegues, no servirá de mucho.
Sin embargo, si que puede servir esto otro:
- Ignorarlos. Nos vamos a otra habitación, nos damos media vuelta o salimos de casa. Así sabrán que han hecho algo mal y que por eso no pueden disfrutar de nuestra compañía.
- Redirigir el comportamiento hacía algo que elogiemos. De ese modo sabrá que lo que hacía no tiene premio pero sí lo que le pedimos.
- Controla y prevén antes de tener problemas.
- No le des oportunidad a que se porte mal.