Hemos recogido una divertida anécdota que de un Cavalier King Charles. «Un caballero inglés fue al palacio de Justicia de Londres acompañado de su Cavalier King Charles Spaniel. Se dirigió a la sala donde se estaba juzgando el caso que le atañía. El juez vio entrar a los dos e interrumpió la sesión. Con un tono de despecho ordenó que el perro fuese retirado inmediatamente de la sala.
El caballero protestó diciendo: Perdóneme, su señoría, pero según mi conocimiento, todos los Cavalier King Charles Spaniel tienen carta blanca en el consejo del rey. Creo que esto significa que si el animal rasca las puertas del palacio de Buckingham se le debe permitir el acceso.
Ademas, según una carta oficial del rey Carlos II que nunca ha sido derogada, los Cavalier ostentan un título real. Por consiguiente tienen permiso de entrada en el tribunal y no deberían ser rechazados en ningún palacio real ni por ninguna institución gubernamental o por cualquier delegación que esté bajo mandato o protección de la corona. Creo que esto incluiría tí los tribunales de justicia».
El juez, asombrado por la respuesta , permitió que el perro estuviese presi mientras se celebraba el juicio. La admisión de lo spaniels en los espacios públicos tiene su fundamento en el buen temperamento de estas razas, a las que los antiguos británicos se referían desde los tiempos de Ana Bolena (siglo XVI) como «comforters» y también «spaniells gentle» por su carácter dulce y apacible.