A la hora de comprar una ardilla quizás lo que se te puede presentar como decisión es si comprar una ardilla o dos, es decir, una pareja. Lo primero que pensamos es que, con una pareja, nos van a criar, y si nos gusta eso incluso podemos sacar una después de un tiempo y criarla nosotros mismos de tal manera que la volvemos totalmente domesticada sin problemas para que pueda estar suelta.
Sin embargo, a decir verdad tener dos ardillas no es tan sencillo como tener una sola. Una la puedes domesticar. Dos es más difícil, se puede, claro, pero has de tener en cuenta el comportamiento de cada una de ellas ya que hay veces en las que las ardillas, por su personalidad y carácter, no van a querer o a aceptar a los humanos, de ahí que si una de las dos que tienes no tolera tu presencia, la otra ardilla, por mucho que queramos, no se socializará con nosotros.
Para mí, lo mejor es tener sólo una ardilla (por mucho que nos encantaría que criaran), más aún si eres nuevo con estas mascotas porque, aunque son mascotas, no dejan de ser animales salvajes que ahora tratamos como mascotas.