Los weimaraner son perros verdaderamente hermosos y protectores. En cierto modo, recuerdan en su aspecto a los labradores, aunque con un porte más elegante y un color casi imposible, como si fuesen de plata. Muchas personas se deciden a comprar uno para sus casas sólo por su belleza. Si estás pensando en tener uno, ten en cuenta antes estos consejos, puede que no sea la raza adecuada para tu estilo de vida.
Los weimaraner son perros extremadamente afectuosos. Sienten una gran pasión por sus dueños y necesitan tener un constante contacto con ellos. Si estás todo el día fuera de casa, tal vez no sea el adecuado. Estos perros son muy protectores y, en ocasiones, son intolerantes con las visitas que no reconocen. Ten paciencia con ellos.
Si vives en un piso pequeño, piénsatelo antes de tener uno, ya que necesitan mucho ejercicio físico. ¡Estos perros son pura fibra! Si no vas a sacarlo a diario un par de veces, no lo intentes. Cuando necesitan descargar su energía, si no hacen ejercicio pueden estropear los muebles de casa. Además, si se aburren, ladrarán en exceso y romperá tus muebles.
Otra característica importante es que es un perro un poco cabezón y que necesita una jerarquía. Si no le enseñas quién manda en la familia, él será el que dicte las normas. Tienes que ser un dueño con personalidad y mano firme. Con esto no te decimos que lo maltrates, ¡ni mucho menos! Lo que queremos decir es que tienes que ser el macho alfa de su manada, en este caso, tu familia.
Si tienes estos puntos en cuenta y te comprometes a llevar una disciplina con él, como paseos diarios y un adiestramiento rígido pero cariñoso, podrás adoptar a un weimaraner como el nuevo miembro de tu familia.